• Evilwm

Versión analizada

1.1.1, publicada el 13 de julio de 2015.

Páginas oficiales

Estado actual

Activo, más o menos: aparece una nueva versión transcurrida una cantidad variable de años desde la anterior. Cuatro de ellas desde 2007. No se cuenta entre los gestores de ventanas más conocidos pero se incluye en numerosos repositorios de aplicaciones —Gentoo, Arch Linux, Debian, NetBSD, etc—, así que existe un público reducido que lo usa.

Características resumidas

Esc. Virtuales Menús Iconos Temas Dockapps At. de teclado Barra de tareas
No No No No Parcial 1 No

1 Es posible personalizar los que definió el autor, no añadir otros nuevos.

Descripción


Captura de Evilwm

Evilwm luce así, sólo un discreto borde alrededor de cada ventana; el fondo gatuno no va incluido. Abajo, a la izquierda, ese reloj amarillo es Xonclock .


Evilwm es un proyecto creado por Ciaran Anscomb a partir del código fuente de Aewm. La versión más antigua de la que he encontrado menciones —la 0.3.4— data de octubre de 2000, aunque es muy probable que existiesen otras anteriores. Con los años ha servido de base para un puñado de gestores más bien oscuros: XSWM, YeahWM, EvilPoison, etc.

El autor lo describe así en su página web:

«Gestor de ventanas minimalista para el X Windows System.

»"Minimalista" no significa que sea demasiado básico para resultar usable; sólo que omite muchas cosas que hacen a otros [gestores] inutilizables. Algunas características:

  • No hay barras para títulos, no hay iconos.
  • Un borde simple de un píxel (configurable).
  • Implementación razonable de EWMH.
  • Buen control mediante el teclado, incluidas [las funciones de] maximizar y mover.
  • Escritorios virtuales.
  • Ceñir a los bordes [de la pantalla u otras ventanas, durante el movimiento].
  • Archivo ejecutable pequeño.
  • Lectura de un fichero de configuración al inicio».

Y lo gracioso es que... ¡Apenas tengo nada que añadir! De verdad, este escueto resumen lo cubre casi todo. Así de diminuto es Evilwm, en efecto: un binario de 40 KB en mi sistema, unos 1300 KB de consumo de memoria RAM.

El gestor no dibuja otra decoración que ese borde de un píxel ya mencionado, y cambiará de color según la ventana correspondiente posea o no el foco. Y éste seguirá siempre al puntero del ratón. No, este comportamiento no se puede modificar: de hecho, el funcionamiento básico de Evilwm admite ligeros retoques pero no alteraciones importantes.

Y el fichero de configuración al que se alude arriba es ~/.evilwmrc, oculto en el directorio raíz del usuario. Muy, muy simple. No resulta imprescindible, puesto que todos los ajustes que permite es posible efectuarlos también mediante opciones de ejecución al arrancar el gestor —por ejemplo, «evilwm -fg White»—.

Y aquí ya he terminado: ¿veis qué rápido?

Primeras impresiones

Bueno, aquí ya sabía a lo que iba, así que sorpresas ninguna: esperaba una interfaz muy simple, centrada en lo esencial, y eso es exactamente lo que Evilwm me dio.

Como me voy haciendo mayor y perdiendo vista, un borde de sólo un píxel no me parece lo ideal porque me cuesta un poco distinguirlo. Así que lo primero que hice fue hacerlo ligeramente más grande: dos píxeles. ¡Mucho mejor!

La ventaja de gestores tan básicos como éste reside en que no requieren mucho aprendizaje. Sobre FVWM o Sawfish podrías escribir un libro de doscientas páginas, en este caso basta una página de manual de unos 5 KB que probablemente cabría en un folio. Tras una lectura de diez minutos estuve listo para desenvolverme.

¡Eh, Evilwm es simple pero parece bien pensado! Su sistema de control se basa en el teclado y el ratón, hay unas cuantas combinaciones de teclas que memorizar... Poquitas, en realidad, y una parte de ellas ni siquiera se me antojan imprescindibles —mover ventanas por el escritorio sin recurrir al ratón es una de esas características «interesantes» que yo nunca empleo—.

Vaya, creo que me va a gustar.

Usando Evilwm


Captura de Evilwm

Un escritorio diferente, esta vez con tonos de azul. El paginador —abajo, a la derecha— es Netwmpager, y sobre él aparecen dos utilidades clásicas de Unix: Xnetload y Xfsm . En el borde superior voy a ejecutar una terminal —Urxvt— desde Dmenu.


Bien, no hay paneles, ni menús de aplicaciones, ni decoración con botoncitos de control para manejar las ventanas... Nada. Resulta una de las interfaces gráficas más austeras disponibles en Unix. Por ello no convencerá a todo el mundo: de hecho, a la hora de la verdad el público para este tipo de gestores es bastante reducido. Los usuarios que no estén acostumbrados a conducir sus sesiones de trabajo desde una terminal lo pasarán mal.

La gran mayoría de operaciones son accesibles pulsando [Alt], [Ctrl] y una tercera tecla, para otras de uso frecuente se contempla combinar [Alt] con los botones del ratón. Nótese que en teoría Evilwm podría manejarse sólo con el teclado, cabe la posibilidad de desconectar el ratón y tirarlo a la basura. A mí, como ya he dejado caer arriba, no se me antoja cómodo ni eficiente, más que nada porque acciones tan frecuentes como mover ventanas o redimensionarlas se vuelven engorrosas así. Además, las teclas de movimiento imitan las tradicionales de Vim de cuando no existían teclados con cursores —H, J, K, L: respectivamente, desplazamiento a la izquierda, abajo, arriba y derecha—, y nunca he conseguido valerme de ellas de forma natural. Incluso alguien de gustos sobrios como yo ha de reconocer de vez en cuando que ya no vivimos en las cavernas.

Un detalle importante que mencionar es que en Evilwm no se minimizan ventanas. Ni como iconos en el escritorio, ni ocultas pero recuperables desde un menú de tareas..., no, simplemente no hay tal funcionalidad. Puede parecer un gran inconveniente, y quizás para algunas personas lo sea; mas yo descubrí en mis lejanos días de usuario de AHWM que soy capaz de desenvolverme feliz así. A cambio Evilwm te regala escritorios virtuales, ocho espacios de trabajo independientes, y espera que tus sesiones se desparramen con alegría por ellos. Mi experiencia es que rara vez he necesitado más de cuatro o cinco.

Claro, el inconveniente es que este gestor no incluye ningún paginador para manejar fácilmente esos escritorios virtuales. Sin embargo su implementación de ellos respeta el estándar EWMH, cosa que facilita el uso de accesorios de terceros para suplir esta carencia. Yo recurrí a Netwmpager , que..., bueno, considero más o menos satisfactorio; existen otras alternativas, por supuesto. He probado algunos paneles, y por lo menos unos cuantos funcionan bien a primera vista; no obstante, para quien necesite un panel la solución más eficiente sería instalar un gestor de ventanas que ya lo incluya por defecto —IceWM, Fluxbox, etc—.


Captura de Evilwm

Un escritorio musical. Esa barra de botones que asoma por la esquina inferior izquierda es Xmtoolbar, una vieja pero práctica reliquia.


He de señalar asimismo algunos refinamientos, digamos, inesperados en un gestor tan minimalista. Que al mover ventanas éstas puedan ceñirse a otras o a los bordes del escritorio es un detallito que siempre me gusta. Y otra característica útil: resulta posible confinar aplicaciones a escritorios virtuales concretos, añadiendo las correspondientes entradas al fichero de configuración o a las opciones de ejecución del gestor. Y también especificar ventanas «pegajosas» que estén siempre visibles —indicado para relojes o accesorios de diagnóstico—.

¿Crear nuevas ventanas? En principio pulsar [Alt], [Ctrl] y [Return] invoca una nueva terminal: Xterm, siempre presente en todo sistema Unix con interfaz gráfica. Como esto resultará excesivo en algunas ocasiones —joder, ¿necesito una terminal completa sólo para ejecutar ahora mi explorador de archivos?—, se permite especificar cualquier otro programa en su lugar. Yo me decanté por Dmenu , un híbrido entre menú y línea de comandos muy adecuado para seleccionar rápidamente entre las aplicaciones instaladas.

Y... Vaya, creo que no se me queda nada en el tintero. Evilwm ha acabado siendo más confortable de lo que esperaba cuando empecé con él: con el ratón y la tecla [Alt], y el añadido de un buen pager, puedes dominar el mundo.

Opciones de personalización

En Evilwm no hay mucho que personalizar, pero sí, aún debería enumerar algunas. Un vistazo a mi archivo ~/.evilwmrc aclarará rápidamente por dónde van los tiros:

term dmenu_run -nb LightGray -nf black -sb black -sf LightGray
fg White
bw 2
snap 12
fc CadetBlue3
app opera/Opera
vdesk 1
app amule/Amule
vdesk 6
app netwmpager/netwmpager
fixed 

La primera línea especifica qué aplicación cargar cuando se presione [Alt], [Ctrl] y [Return]. Luego vienen otras dedicadas a los colores y el grosor del borde de las ventanas, y la precisión requerida para adherirlas entre ellas o a los bordes de la pantalla —«snap 12»—. Y a continuación se indican escritorios virtuales determinados para algunos programas, y la condición de «fijo» —visible en todos ellos— para Netwmpager. Existen unas pocas opciones más, que yo en este ejemplo no utilizo.

Documentación


Captura de Evilwm

Evilwm es compatible con el estándar EWMH —los llamados Extended Window Manager Hints—, y eso hace fácil ampliarlo con gran variedad de accesorios. Aquí, por ejemplo, una barra de tareas en el borde inferior de la pantalla.


La página manual es corta pero no hace falta más: explica de forma concisa y directa todo lo que el usuario necesita saber.

Aciertos

Inconvenientes

Conclusión


Captura de Evilwm

Evilwm con un puñado de programas abiertos... Y Konstantin Nikolsky es un conocido músico ruso.(La captura no es mía: fuente ).


Pues sí, Evilwm es uno de los gestores más pequeños y espartanos que he probado, y como veis en esta página hay ya unos cuantos... No resulta tan arisco como podría parecer cuando lo pruebas por primera vez: como ocurre con 9wm, hay algo agradable en su simplicidad. Pero no se trata de una interfaz para las masas porque no hay decoración bonita, ni decoración fea, ni decoración en absoluto —salvo ese borde de un píxel—, ni menús, ni casi de nada.

El desarrollo de Evilwm no parece muy activo, cosa poco sorprendente: es una aplicación muy reducida con casi veinte años de historia, y por lo tanto muy madura. No se me ocurre qué podría añadírsele respetando el enfoque original del autor.

Recomendable para gente que todavía conserve ordenadores de la década de los noventa, o para aquellos que aún se cuestionan los 768 MB de memoria RAM que se recomiendan para que Gnome 3 se digne a saludar.

Recursos adicionales

EvilWM for Python
Una variante de Evilwm extensible mediante el lenguaje de programación Python. Se trata de un proyecto antiguo, sus archivos más recientes están fechados en mayo de 2003.

 

Artículo escrito el 30 de mayo de 2017.


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