1.8.2, publicada el 10 de septiembre de 2011; instalada junto a Rep 0.92.5 y Rep-GTK 0.90.6.
Han ido apareciendo más desde entonces, y en el momento de escribir esto la más reciente es la 1.11. No las he probado porque para ello tendría que actualizar mi versión de las librerías GTK2, y no me apetece meterme en ese berenjenal.
Vivo y coleando, con un ritmo de desarrollo más o menos constante. Mantiene una activa comunidad de usuarios, y figura en la gran mayoría de repositorios de distribuciones de Linux y BSD. No estamos hablando ahora de un software exótico utilizado por cuatro genios excéntricos, vaya.
Esc. Virtuales | Menús | Iconos | Temas | Dockapps | At. de teclado | Barra de tareas |
---|---|---|---|---|---|---|
Sí | Sí | No | Sí | Sí 1 | Sí | No |
1 No en la instalación por defecto, pero sí mediante las extensiones «Wmaker», «Wmaker-gnome» o «Wmaker-dockapps».
Sawfish usando el tema «StyleTab», que destaca por su aglomeración de controles en los títulos de las ventanas, y su decoración negra con reflejos. Estoy leyendo la documentación mediante tkInfo. El reloj de la esquina es Mdgclock.
Sawfish es un proyecto con una larga y colorida historia detrás. Su primera versión salió al mundo allá por enero de 2000, aunque el autor original, John Harper, había comenzado su labor al menos un año antes. Entonces se llamaba Sawmill; sin embargo, tuvo que descartar ese nombre poco tiempo después porque ya se encontraba en uso por otra aplicación diferente. El entorno de escritorio Gnome lo adoptó como gestor de ventanas por defecto, hasta que en su versión 2.2 —aparecida a principios de 2003— decidieron reemplazarlo por Metacity. En algún momento posterior Harper abandonó, y Sawfish durmió en estado comatoso hasta que en 2007 otros programadores tomaron el relevo.
Se trata de un gestor de pila —aunque a partir de la versión 1.10 puede funcionar también como uno de mosaico— con dos características sobresalientes:
A pesar de esta gran ductilidad Sawfish no se adentra en terrenos ajenos al manejo de ventanas más estricto. Carece por ello de paneles, relojes, lanzadores de aplicaciones y otros accesorios similares. Los únicos «lujos» que magnánimamente concede son un sistema de menús —que incluye como mínimo un menú de tareas, otro de operaciones de ventana y otro más para ejecutar programas—, una línea de comandos para darle órdenes directas, y un cuadro bastante completo de configuración. Quien desee algo más deberá recurrir a extensiones o herramientas de terceros.
Para hacer ajustes existe un fichero editable por el usuario, ~/.sawfishrc, complementado por un directorio oculto en el que guardar sus extensiones, temas gráficos y otros recursos, ~/.sawfish. El programa gráfico de configuración almacena los ajustes efectuados en ~/.sawfish/custom. Se trata, claro, de archivos de código en Lisp.
Y me queda mencionar que Sawfish recurre a GTK2 para mostrar sus menús, así que obviamente necesitaréis tener instaladas dichas librerías.
Y otro tema diferente, éste imitando a Mwm. En primer plano aparece el menú principal de Sawfish —sirve tanto para manejar ventanas como para lanzar aplicaciones—, y justo debajo el programa de configuración.
Un tanto sorprendentes. Yo recordaba que Sawfish fue parte de Gnome durante un tiempo, y esperaba pues que siguiese esa misma filosofía de «no abrumemos a las masas con características y sutilezas que no van a comprender». Anticipaba algo simple, fácil de abarcar y parco en funcionalidad, quizás semejante a Metacity.
Según anoté la tarde que comencé mis andanzas con él:
«Parece bastante básico: hay un menú basado en GTK2 que aparece al clicar sobre el escritorio con el botón central del ratón, y nada más.
»Ahora, la decoración de las ventanas incluye un montón de iconitos con funciones misteriosas: de lo más rebuscado que he visto nunca. Ah, y también es negra con reflejos. Contrasta maravillosamente —léase "horriblemente"— con los menús debido a mi tema de GTK2, "Solaris", inspirado en Motif
».
Vamos, que me llevé una sorpresa. El tema gráfico en cuestión se llama «StyleTab», y por lo que he leído es el que emplean por defecto las versiones modernas de Sawfish; podéis verlo en algunas de las capturas que acompañan este artículo. Quizás inspirado vagamente en la estética de Windows Vista. Dibuja en las ventanas nada menos que doce botones, y memorizar para qué sirve cada uno supone una pequeña aventura. ¿La simplicidad de Gnome? Y un cojón de mico... Lo cambié en cuanto pude por algo más convencional.
Durante mis experimentos iniciales estuve usando el menú del escritorio para casi todas mis operaciones, a falta de métodos mejores. No resultaba muy cómodo pero sí accesible. Sus diferentes submenús cubren la mayoría de las funciones del gestor, de modo que existe uno para controlar las ventanas abiertas, otro para los escritorios virtuales, otro más para cerrar o reiniciar la sesión...
Y lo mejor, ¡cuadros de diálogo de configuración! Cuando ya me veía leyendo largas instrucciones e intentando escribir Lisp, abriendo y cerrando paréntesis hasta el día de juicio final, descubrí con alivio que no iba a ser necesario: Sawfish incluye sabiamente una interfaz gráfica para que el usuario haga sus ajustes sin demasiado esfuerzo. Ofrece muchas, muchas opciones que toquetear. Y cumple bien su cometido, tal vez con algún detallito mejorable: su manejo por algún motivo requiere muchas pulsaciones dobles del ratón, por citar uno.
Porque puedes usar algo tan sofisticado como Sawfish para crear un escritorio tan soso como éste. Lo que me pedía el cuerpo entonces, vaya. El fondo fue un invento mío. Abajo hay un pager (Netwmpager), y arriba un reloj (Emiclock ).
Sawfish prepara automáticamente un submenú de aplicaciones rastreando el software que uno tenga instalado en el sistema —¡guay!—, aunque después no ofrece ningún método sencillo para modificarlo —¡urgh!—. En mi caso el resultado fue un extenso árbol que ordenaba por categorías decenas de programas, la mayoría de uso infrecuente; así que comprenderéis mi deseo de simplificar eso. Sin embargo, la utilidad de configuración que he descrito arriba no cubre este hueco. Por lo tanto no me quedó otro remedio que escribir mi propio menú en el fichero ~/.sawfishrc. No encontré mucha ayuda sobre esto. Tuve que estudiar un poco por mi cuenta y sí, en el proceso saboreé una dosis muy pequeñita de lo que debe ser programar en Lisp: menos mal que esto lo hago por afición.
Pero la culpa de este sufrimiento es mía, por no buscar lo suficiente. Mientras redacto estos párrafos veo que existe una extensión que facilita de forma considerable esta tarea de preparar un menú . Si de verdad funciona como explica el autor hubiera resuelto mi problema enseguida.
Por lo demás, usar Sawfish es... Bueno, en realidad depende del tema escogido. Porque éstos no sólo cambian la estética, también los controles de cada ventana y sus respectivas funciones. Así que por un lado tenemos el mencionado «StyleTab» y sus doce botoncitos, en plan salpicadero del Coche Fantástico; mientras que por otro resulta posible encontrar una imitación de la humilde interfaz de Twm llamada «Twm-traditional», con sólo un menú y un control para modificar el tamaño de cada ventana. Entre ellos existe un amplio surtido de unos cuatrocientos cincuenta temas, un número muy respetable incluso considerando que muchos son variaciones de otros.
La cara visible de Sawfish se resume en un menú, ventanas decoradas y los diálogos de configuración. En principio poca cosa, vaya. Fluxbox o AfterStep, sobre todo este último, parecen a priori más sofisticados. No obstante, contradiciendo esa apariencia minimalista se esconden GTK2 y un intérprete de Lisp, y con éste todo un mundo de extensiones y posibilidades de configuración. Vamos, que hay aquí mucha más complejidad de la que se puede apreciar a primera vista, y no resulta fácil abarcarla.
Me queda comentar que este gestor cumple con el estándar EWMH y resulta por ello fácil complementarlo con otros accesorios. Lo más socorrido son paneles y barras de tareas: Fbpanel corre aquí estupendamente, por ejemplo. La comunidad de Sawfish desarrollaba de forma paralela un paginador (SawfishPager), que yo probé sin éxito; de modo que al final me decanté por Netwmpager. En fin, abundan las opciones.
¡Sawfish consiste en esto! Prácticamente todo admite modificaciones, y si eso no basta los usuarios mañosos pueden añadirle extensiones. Casi terminaríamos antes enumerando qué detalles no pueden cambiarse..., y en este momento no recuerdo si existe alguno.
Con Sawfish se adjunta un extenso manual escrito para GNU Info —legible mediante info
desde una terminal, o bien tkInfo, pInfo y otros sistemas de ayuda—; bastante técnico, e impenetrable para los usuarios inexpertos. Se instalan también unas pocas y esquemáticas manpages, que enumeran etiquetas de ejecución.
Para el hombrecillo de a pie seguramente resulte más instructiva la página oficial del proyecto, organizada en forma de wiki. Al menos a mí me ayudó un poco más que ese manual tan árido, sobre todo por su Guía de Usuario .
Pues así es Sawfish: simple por fuera y complejo por dentro, como retirar una plancha reluciente de acero inoxidable y encontrar debajo un sofisticado mecanismo de ejes, cadenas y ruedas dentadas. La misma filosofía de FVWM 2, llevada en una dirección distinta... De modo que puedo entender que los responsables de Gnome lo descartasen en favor de Metacity, más sencillo y anodino.
En fin, al principio intimida, luego puede volverse bastante práctico.
Unas cuantas capturas más que demuestren la versatilidad de Sawfish, porque las anteriores son ciertamente un tanto insulsas:
![]() Esto es mucho más original: un escritorio espacial mediante el tema «LCARS», combinado con «StoneWashed» para GTK2 —de ahí esos agradables menús azules—. En la terminal, un videojuego llamado Scrap. |
![]() Este otro tema es «DAE», con los botoncitos de control de las ventanas situados arriba y a la izquierda. Bonito, aunque en mi opinión poco práctico. El comecocos es MyMan |
![]() Otra muestra de qué clase de cosas extrañas pueden lograrse con Sawfish: cuatro ventanas, cada una con su decoración tomada de un tema distinto. No se me ocurre un uso práctico para esto, sin embargo. |
![]() Sawfish 1.3.3 allá por el año 2006, con varias terminales ordenadas en mosaico y dos instancias de Vim visibles sobre ellas. Otro detalle destacable es que hay abiertas muchas más ventanas de las que se distinguen al primer vistazo porque se hallan agrupadas en pestañas. (La captura no es mía: fuente |
![]() Ha llovido mucho desde 2001, y así lucía este gestor entonces con un tema minimalista llamado «Sanity». Iconos y accesorios —el panel inferior al menos— gentileza de Gnome. (La captura no es mía: fuente |
![]() Esta otra imagen es de 2002, y muestra un escritorio construido con Sawfish, el panel de Gnome 1.4 y ROX Filer —probablemente para mostrar los iconos—. (La captura no es mía: fuente |
Se me ha ocurrido que quizás mi fichero de configuración —me refiero a ~/.sawfishrc— le sirva de ayuda a alguien. En él hay escrito un simple menús de aplicaciones, fácil de adaptar a vuestras necesidades.